1.Las raíces

El khmer o camboyano, con aproximadamente 16 millones de hablantes, es el idioma oficial de Camboya. El khmer es el producto de una evolución que en gran medida bebe de la raíces del sánscrito y el pali, especialmente en los registros reales y religiosos, los cuales a través del hinduismo y el budismo fueron importados desde La India. A nivel más coloquial el khmer ha influido y se ha visto influenciado por el tailandés, laosiano, y vietnamita, todos los cuales, debido a la proximidad geográfica y al contacto cultural a largo plazo, forman una brecha en el sureste peninsular de Asia.

2. Su gramática es muy simple.

los verbos no se conjugan, el pasado y el futuro se crean añadiendo partículas simplificadas al verbo, las palabras no tienen género, no hay artículos ni tampoco verbos pronominales, entre otros muchos elementos que si encontramos en idiomas de raíz latina. El significado o sintaxis se construye en función del orden en el que se colocan las palabras dentro de la frase, donde las más importantes suelen pronunciarse en primer lugar.

3. Su pronunciación es muy compleja.

El alfabeto del Khmer incluye 33 consonantes, 23 vocales y 12 vocales independientes. La combinación de todas éstas consonantes y vocales generan multitud de sonidos que son imposibles de identificar por un oído que no ha sido entrenado. Sin embargo, no todo son malas noticias: A diferencia de otros idiomas de la región como el tailandés o el vietnamita, el khmer no es una lengua tonal, es decir, aunque cambiemos la entonación de la palabra su significado permanece inalterado.

4. Se combinan palabras conocidas para crear nuevos significados.

Como muchos idiomas asiáticos, el vocabulario tiende a ser más denominativo que nominativo. En ese sentido, en lugar de crear palabras nuevas, se crean significados lógicos e intuitivos combinando palabras ya conocidas.

Por ejemplo, tenemos la palabra base “tec”(agua). Si a esa palabra le añadimos “pnei” (ojo), creamos “tec pnei”, que significa…. LÁGRIMA

Si en lugar de ojo añadimos “moat” (boca), entonces tenemos “tec moat” que es…¡correcto! SALIVA.

Seguimos con “tec-agua” como palabra base: “tec” (agua) + “croló” (agujero) = “tec croló” (CHARCO).

5. La escritura es un rompecabezas de sonidos.

La escritura es la expresión de la complejidad y variedad de sonidos de este idioma.

En ese sentido, las sílabas se crean en base a una consonante principal que se sitúa en el centro a la que se le pueden añadir elementos fonéticos en 4 niveles (arriba, abajo, a izquierda y/o a derecha), cada uno de los cuales completa o altera el sonido de la consonante principal.

Esta consonante se pronuncia “co”

Al añadirle una vocal suena “que”

Al añadirle una segunda vocal suena “cao”

Al añadirle una tercera partícula se pronuncia “coj”

Covid-19 en Camboya, Preguntas y respuestas.

Según el Ministerio de Salud, hay 291 casos registrados, de los cuales 8 permanecen activos y en cuarentena. El primer caso se diagnosticó a finales de enero en la localidad costera de Sihanoukville.

Hasta el momento no se han registrado muertes por Covid-19 en Camboya.

A nivel interno: A principios de mayo, se cerraron los colegios, cines, salas de masaje, karaokes y restaurantes con actividad nocturna. Como recomendación se informa mediante radio, televisión, redes sociales, megafonía, locución telefónica, pantallas gigantes, y anuncios varios, de las medidas preventivas de higiene básica anunciadas por la OMS, junto con el uso de la mascarilla y un número máximo de 10 personas por reunión (contravenir la recomendación no es objeto de penalización). Paralelamente, a mediados de abril se suspendieron los actos del Año Nuevo Camboyano, así como todos los festivales y celebraciones oficiales que implicaran encuentros y/o manifestaciones en masa. Finalmente los actos por el Año Nuevo se han celebrado en agosto, con una duración de 2 semanas, y los festivales de Pchum Ben y del Agua en septiembre y octubre respectivamente. El objetivo fundamental detrás de estas medidas han sido el de activar el consumo interior y compensar en alguna medida las enormes pérdidas en el sector servicios.

Tanto los colegios privados que hayan negociado la reapertura con el gobierno, así como la primaria en la educación pública, han iniciado su actividad en los centros escolares a principios de septiembre, bajo estrictas medidas higiénicas y de distanciamiento. Se espera que a lo largo del mes de noviembre se pase a la Fase 3 y se reinstituya el horario lectivo en todas las etapas de la educación pública observando las medidas de higiene y distanciamiento habituales.

Control de fronteras: Con respecto a las medidas de control fronterizo, en el mes de marzo, Camboya prohibió oficialmente la entrada a los ciudadanos de los siguientes países: Irán, Italia, España, Francia, Alemania y los Estados Unidos.

Aunque el número de países a los que se les prohibía la entrada era limitado, la realidad es que existía un cierre de fronteras de facto, ya que la mayoría de los países, tanto de la región como fuera de ella, han prohibido la entrada y salida de personas, a lo que hay que sumar la reducción significativa del número y la frecuencia de vuelos.

A finales del mes de marzo se levanta la prohibición a los viajeros de los países anteriormente mencionados, pero se exige el cumplimiento de múltiples y costosos requisitos. A estos requerimientos hay que añadir que se ha suspendido el servicio de obtención de visado a la llegada así como el servicio e-visa. En ese sentido sólo se podrá obtener visado de entrada solicitándolo anticipadamente en embajadas y consulados de Camboya en el extranjero.

ÚLTIMA HORA:

Teniendo en cuenta el elevado número de contagiados provenientes de Malasia e Indonesia en el mes de julio, el gobierno ha decidido prohibir la entrada a viajeros provenientes de esos dos destino de forma indefinida. La medida se hace efectiva desde el 1 de agosto de 2020.

Sobre el papel si es posible, sin embargo, salvo caso de extrema necesidad, no es recomendable por las siguientes razones:

Mientras la mayoría de los países han optado por cerrar las fronteras sin más, Camboya ha seguido una vía diplomática de disuadir a los viajeros para que no vengan a no ser que tengan razones de peso. Para ello ha impuesto las siguientes medidas a la llegada:

– El viajero deberá portar un certificado médico oficial traducido y expedido en las 72 horas anteriores a la llegada, donde se especifique que se ha hecho el test del Covid-19 y está libre de él.

– Un seguro de viaje que cubra al menos 50.000 dólares.

– Igualmente al viajero se le llevará a cabo un test de confirmación en un hospital público, y deberá esperar confinado en su hotel al resultado del mismo (24-48 horas).

Si el resultado del test a la llegada diera positivo, o cualquiera de los viajeros que hubiera compartido vuelo diera positivo, todos deberán pasar una cuarentena de 14 días.

A las medidas anterior, a principios de junio se le añaden las siguientes:

– Un depósito de garantía de 3.000 dólares.

– El viajero correrá con todos los gastos derivados de las pruebas, tratamiento y confinamiento. Se entiende que el seguro de viaje cubriría dichos gastos, sin embargo, el pago se hará deduciéndolo del depósito, lo que obliga al cliente a gestionar con el seguro la forma de recuperar las cantidades.

A estos requerimientos hay que añadir que se ha suspendido el servicio de obtención de visado a la llegada así como el servicio e-visa. En ese sentido sólo se podrá obtener visado de entrada solicitándolo anticipadamente en embajadas y consulados de Camboya en el extranjero.

Por otra parte, el número y frecuencia de los vuelos que entran y salen del país es muy bajo. Para destinos de larga distancia, las alternativas vía Korea, Japón o China exigen múltiples escalas, son escasas y muy caras. Además, hay que tener en cuenta las restricciones fronterizas en otros continentes a fin de valorar si es posible alcanzar el destino final o no. Si a esto sumamos que los principales aeropuertos de conexión de la región (Tailandia, Vietnam y Singapur) permanecen con sus fronteras cerradas a cal y canto, nos hace concluir que todo no es más que un simple brindis al sol cara a la galería, pero sin ninguna trascendencia de orden práctico.

ÚLTIMA HORA:

Teniendo en cuenta el elevado número de contagiados provenientes de Malasia e Indonesia en el mes de julio, el gobierno ha decidido prohibir la entrada a viajeros provenientes de esos dos destino de forma indefinida. La medida se hace efectiva desde el 1 de agosto de 2020.

Tailandia ha abierto sus fronteras en agosto pero solo para ciudadanos tailandeses retornados y/o ciudadanos no tailandeses que cumplan una serie de requisitos, tales como: que tengan una relación directa de parentesco con un ciudadano tailandés, que posean un certificado de residencia, estudiantes del sistema educativo formal, miembros de tripulación, diplomáticos, personas con necesidad de tratamiento médico que no sea Covid-19, etc.

Para el resto del mundo se han abierto las fronteras en octubre, pero solo para turistas que soliciten un visado de 3 meses o más. Igualmente dichos turistas deberán llegar al país en vuelos charter o jet privados, ya que no se permite la entrada de vuelos comerciales, así como el cumplimiento de innumerables requisitos y someterse a una cuarentena obligatoria de 14 días a la llegada.

Dependiendo de cómo vaya la experiencia, y la evolución de los acontecimientos en Europa y en el resto del mundo, entendemos que todas estas medidas se irán suavizando y matizando, ya que el turismo es una de las principales fuentes de riqueza e ingresos, para Tailandia en primera instancia y seguido de cerca por Camboya y Vietnam. Además, a la necesidad de recuperación económica hay que añadir la oportunidad de promocionar el sudeste de Asia como un destino seguro y de bajo impacto del Covid-19.

En julio se han abierto las fronteras con corredores seguros dentro de Europa. A día de hoy se han impuesto nuevas restricciones a la medida debido a el rebrote de casos en algunos países, no obstante, la medida sigue vigente en líneas generales. En Europa la segunda ola coincidiendo con la llegada del invierno está siendo muy pronunciada, obligando a muchos países a volver a la cuarentena. Con este panorama no vemos posibilidades reales de que los viajes comiencen a materializarse y a normalizarse antes de mediados del 2021, y dependiendo de los resultados de las campañas de vacunación previstas.