La boda representa el acontecimiento social más importante en la vida de la mayoría de los camboyanos, y un hito que posiblemente determinará el futuro tanto de sus ascendientes como de sus descendientes.

Se trata de un evento lleno de colorido, algarabía y jolgorio que dura 3 días y 3 noches. Durante ese tiempo tienen lugar siete ceremonias y rituales con orígenes dispares. Podemos encontrar mantras de la tradición budista teravada, tradición animista, mitos y leyendas de reyes y deidades desde los albores de la historia del país, pasando por el floreciente periodo imperial de Angkor, leyendas hindúes, ritos de influencia china, y por supuesto, algún que otro detalle que recuerda a la boda occidental.

Todos los elementos que componen el acontecimiento; canciones, relatos, símbolos, rituales, etc., se presentan a fin de recordar y exaltar las virtudes del buen esposo y la buena esposa, de acuerdo con la tradición y sin escatimar en detalles de lo que se espera tanto del uno como del otro.

Si quieres saber más sobre las ceremonias que componen la boda tradicional camboyana, puedes ver un resumen saltando al apartado “Para saber más” al pie de la publicación.

1. El amor es un lujo.

El amor romántico tiene poca o ninguna relevancia cuando se trata de sellar un “acuerdo matrimonial” en Camboya. De hecho, la opinión de los novios estará condicionada a la decisión y la aprobación de los mayores, y aunque para nosotros suene escandaloso, tiene sentido si comprendemos el contexto donde tiene lugar.

En la sociedad camboyana ningún derecho está garantizado per se, ni el techo donde cobijarse, ni la comida diaria, ni la salud, ni la educación, ni la justicia…todos ellos elementos esenciales para la supervivencia. Las posibilidades de una familia de prosperar son escasas, y pasan por aprovechar muy bien las oportunidades que se les presentan. Una de las más importantes es el matrimonio. En ese sentido las familias deberán ser muy cautelosas a la hora de elegir con quién asociarse para no arruinar su futuro, y como es lógico, nadie en su sano juicio dejaría que esa decisión la tomara una idea romántica sobre el matrimonio o dos jóvenes ignorantes e inexpertos.

En definitiva, a los ojos de un camboyano medio, el amor es un lujo para ricos.

2. El cortejo.

Si algún camboyano quisiera cortejar o pedir la mano de una joven, no lo puede hacer él directamente. Hay que seguir un largo, estricto y complejo ritual, tal vez, para poner a prueba la determinación del candidato.

Primero el pretendiente deberá pedir ayuda a una mujer mayor y respetable, una especie de casamentera, la cual iría a hacer la primera «consulta» a la madre de la joven en cuestión para recabar información. Siempre que obtenga una respuesta afirmativa, la casamentera podrá preguntar por los detalles del nacimiento de la pretendida, por lo general, la hora, el día, el mes y el año de nacimiento. Esta información, junto con los detalles de nacimiento del pretendiente, se entregará a un “achar” (especie de monje adivino) que verá si los detalles de nacimiento de la pareja son compatibles. Si es así, la familia del hombre enviará un mediador para hacer una propuesta formal. Esto a veces puede requerir de más de una visita y cada vez que el mediador llama a la familia de la joven, los encuentras deberán estar acompañados de pequeños obsequios para establecer una buena relación. Si todo va bien y la familia de la joven acepta la propuesta de matrimonio, entonces las familias consultarán al adivino para fijar la fecha propicia para el enlace.

3. La dote y el estatus social.

Una boda es, ante todo, un acontecimiento costoso y suntuoso donde las familias contrayentes reafirman su estatus en la comunidad. La forma en la que las familias discuten y negocian la posición socio-económica que creen merecer, es a través del acuerdo de la dote. El estatus social no es algo fácil de determinar, ya que no solo depende del dinero y las propiedades que se posean. También entran en juego la respetabilidad de los miembros, su historia y papel en la comunidad, etc. Por lo tanto, decidir sobre ese asunto a veces requiere de largas discusiones, donde las familias valoran posiciones que normalmente van entre la realidad percibida y la deseable, prevaleciendo normalmente algo a medio camino.

Después de que cada familia reclame lo que le gustaría o cree merecer, la cifra de la dote pone los pies en la tierra a todo el mundo. Ahora toca cuantifica en dinero contante y sonante el valor de la reputación y la honorabilidad de las familias. No es la primera vez que llegados a este punto, se da marcha atrás y todo lo andado queda en un mal sueño.

Si las familias se ponen de acuerdo en la dote, la familia del novio deberá entregar el dinero la familia de la novia para que lo custodie y gestione. Esta costumbre tiene dos lecturas, una confesable y otra velada:

La confesable es que suele ser la familia de la novia la que está más interesada en que la celebración sea destacada, entre otras cosas porque el evento suele celebrarse en la localidad de la novia. Con lo que se espera que no haya intentos de reducir gastos para quedarse con parte del presupuesto acordado.

Sin embargo, las malas lenguas dicen que la dote también serviría para restituir la honra perdida en el caso de que el novio decidiera dar marcha atrás en su decisión (la dote no es reembolsable).

4. La indumentaria real.

Uno de los aspectos más llamativos de la boda camboyana es la espectacularidad de los trajes y los complementos de boda. Sin embargo, su función va más allá de lo meramente estético. Tal como se explica en la ceremonia de clausura, toda la boda tradicional camboyana está fuertemente inspirada en la leyenda del matrimonio original entre el príncipe Kaundiya I y la princesa naga Soma, de cuyo enlace surgió el reino de Camboya (Kampuchea). Por lo tanto la indumentaria de los novios deberá ser la propia de la realeza.

La tradición dicta que cada ceremonia vaya acompañada de una indumentaria y un color específico, con lo que al final de los 3 días, los novios se habrán cambiado de ropa unas 10 veces aproximadamente. Lógicamente, muy pocos pueden permitirse comprar 20 trajes de seda y sus complementos en plata, con lo que se suelen alquilar a una empresa especializada cuyo servicio también incluye los ayudantes de vestuario.

5. El regalo de boda, un préstamo social

En las bodas camboyanas también los invitados acostumbran a hacen un regalo de boda, aunque para ser más precisos deberíamos llamarlo “préstamo de boda sin intereses”.

Durante el banquete de boda, los comensales encontrarán un paquete de sobres sobre su mesa. Antes de acabar cada persona o cabeza de familia cogerá uno de los sobres y depositará dinero en su interior y su nombre en la solapa. A la salida, nos tropezaremos con una especie de piñata con forma de corazón y una rendija, donde deberemos introducir nuestra aportación a cambio de un paquete de chicles doublemint.

Al terminar el evento, la piñata se les entrega a los novios, los cuales, al día siguiente, abrirán los sobres uno a uno e irán anotando cuidadosamente en una libreta los nombres y las cantidades entregadas. De esa forma la pareja sabrá cuál será la cantidad apropiada de dinero que deberán dar como regalo cuando sus invitados los inviten a sus bodas o las de sus hijos más adelante.

6. La intimidad y la relación conyugal.

Si partimos de la base que los matrimonios son en su mayoría acuerdos entre familias, no se esperan muestras de afecto entre conjugues más allá del respeto mutuo y mantener las apariencias. De hecho, es muy raro, por no decir imposible, ver parejas cogidas de la mano y mucho menos besándose en público. Por la misma razón que el amor no se percibe como esencial para decidir la persona con la que compartir el resto de tu vida, el sexo o el contacto físico están al final de la lista de prioridades, y casi nadie habla del asunto explícitamente. Más allá de las instrucciones básicas para la procreación que se dan en la educación secundaria, o que algunos pueden deducir de ver a los animales en el campo, el sexo como fuente de intimidad y placer, es un universo aún por explorar.

Para concluir, enumeramos algunos de los cambios en la tradición que la globalización está propiciando:

  • La duración de los festejos se está reduciendo progresivamente de 3 a 1 día por cuestiones prácticas y económicas.
  • Aunque aún es difícil encontrar jóvenes que disfruten de total autonomía para elegir a su pareja por amor, lo cierto es que hay mayor apertura en las familias para que sean sus hijos los que busquen a un/a posible candidato/a y presentarlo/a a sus padres buscando su aprobación.
  • Las generaciones más jóvenes comienzan a mostrar afecto en público, aunque a vista de los occidentales esos gestos nos resulten de lo más inocentes, son realmente una revolución sexual en toda regla.
  • La vestimenta en las bodas poco a poco se va diferenciando de las líneas y colores tradicionales, sobre todo la de los invitados.
  • El acceso a internet y el contacto con extranjeros y turistas, abre una puerta a otros mundos y costumbres que poco a poco van arraigando e interactuando con la cosmovisión tradicional.

Las ceremonias que componen la boda tradicional camboyana son las siguientes:

La Procesión y Ceremonia de la Dote

La familia y amigos del novio viajarán a la casa de la novia para entregar la dote. En realidad es un acto simbólico, ya que el dinero suele darse mucho antes, normalmente cuando las familias llegan a un acuerdo. La ceremonia comienza con una procesión de la comitiva del novio llevando numerosos obsequios en bandejas de plata, tales como fruta, refrescos y dulces. Al frente, el novio escoltado por sus padres, sostiene una bandeja con flores donde supuestamente se encuentra la dote. Los padres de la novia dan la bienvenida a la comitiva y los invita a entrar.

Ceremonia del corte de pelo (ritual de purificación)

Antes de que la novia y el novio se casen oficialmente, deberán prepararse adecuadamente a través de una elaborada ceremonia de purificación. Dos cantantes, generalmente hombre y mujer, representan a los ángeles «tevadas», que por orden de Indra han descedido del cielo para cuidar y bendecir a la nueva pareja. Traen consigo tijeras mágicas, un espejo y perfume. Mientras cantan y bailan alrededor de la novia y el novio, expresan su encanto con la belleza de la nueva pareja, aceptando limpiar y purificar personalmente a ambos a fin de brindarles buena fortuna, belleza y gracia para el resto de sus vidas. Cortan simbólicamente el cabello de la pareja y los perfuman, representando un nuevo comienzo.  Finalmente, los cantantes de retiran y llega el turno de padres, parientes y amigos, turnándose para cortar el cabello, perfumar y bendecir a la joven pareja deseándoles felicidad, prosperidad y longevidad.

Bendición budista

Un grupo de monjes budistas en número impar, será invitado a la casa de la novia para bendecir a la nueva pareja. Durante una o dos horas, se recitarán los mantras para la ocasión, mientras los monjes arrojan agua con flores a los novios. Toda la comitiva deberá guardar silencio, sentarse a una altura ligeramente inferior que los monjes, y acompañar los rezos con las manos juntas y la cabeza inclinada.

Honrar a los padres

En esta ocasión, los novios sostendrán unos paraguas ceremoniales sobre sus padres, como una forma de honrarles y agradecerles públicamente los cuidados recibidos durante toda la vida.  Aunque la nueva pareja tendrá su propia descendencia, se comprometen a continuar cuidándolos y protegiéndolos. Para finalizar el ritual la pareja ofrecen fruta y azúcar a sus progenitores mientras el maestro de ceremonia habla sobre la responsabilidad de prestar atención y respetar a los padres.

Honrar a los antepasados

En la sociedad camboyana, el culto a los antepasados está muy arraigado. En el exterior de todas las casas hay unos pequeños altares llamados la «casa de los espíritus» donde se venera a los que ya no están. Además, no es extraño encontrar otros altares en el interior con fotos de familiares que han fallecido de forma reciente o por los que se tenía especial cariño. En esta ocasión, los novios se colocan frente al altar de los espíritus, e inclinando la cabeza les ofrecen comida y té. Mientras tanto, el maestro de ceremonia «llama» a los antepasados ​​para presentarles al nuevo miembro de la familia y recibir sus bendiciones. En Camboya este tipo de ceremonia no es exclusivo de los casamientos, reproduciéndose en ocasiones importante como el año nuevo lunar y la celebración del día de los difuntos.

Ritual de emparejameinto – Los 7 círculos de fuego  

En esta ocasión el novio se encuentra sentado en una almohada dorada a la espera de su consorte. La música tradicional comienza a tocar una melodía que invita a la novia que está en su habitación a prepararse y venir a la ceremonia. Tras los 5 minutos que dura la canción, la novia aparece radiante de detrás de una cortina, precedida por una distinguida pariente, y seguida de sus damas de honor para, finalmente, sentarse junto a su novio. A continuación, se invitan a las parejas casadas a sentarse alrededor de la novia y el novio. Se encienden velas de cera de abejas como llamas sagradas que se entregan a las personas en el círculo. Mientras se recitan las bendiciones, las velas se giran de derecha a izquierda 7 veces. La llama de las velas representa la ira que la pareja debe evitar, a fin de no destruir la relación matrimonial. Sin embargo, el humo que se desprende de la llama se considera sagrado y les protegerá de todos los males si se comprometen sinceramente el uno con el otro.

Ceremonia de los lazos

Se pide a la novia y al novio que se reclinen, poniendo sus manos sobre la almohada mientras sostienen una espada dorada. A continuación, los padres de la novia y el novio están invitados a atar con hilos rojos las muñecas izquierda y derecha de los consortes. El gesto se acompaña con alabanzas y deseos de felicidad, buena salud, éxito, prosperidad y amor duradero. A los padres le siguen los familiares, amigos y conocidos los cuales llevan a cabo el mismo ritual, al que se suele acompañar la entrega de algún sobre con dinero que se colocará entre el índice y el pulgar de las manos de los novios. Mientras transcurre la ceremonia, se canta una hermosa canción con el siguiente significado: “Atamos, atamos tres hilos a cada muñeca de nuestros hijos. Deseamos felicidad verdadera y éxito a esta pareja, que permanecerá junta como semillas de pasto mojado. Atamos su muñeca izquierda para que recuerde a sus padres. Atamos su muñeca derecha para que continúe con el linaje y las tradiciones familiares «.

El acto de clausura

Aunque en realidad este ritual forma parte de la ceremonia de los lazos, su simbología tiene entidad suficiente como para dedicarle un apartado específico.

Una vez el atado de los lazos ha concluido y la pareja de recién casados pueden salir del lugar e ir a una habitación contigua donde se escenifica la consumación del matrimonio. La novia mostrará el camino al novio, mientras éste sostiene la cola del fular de ella. Este gesto insignificante es tremendamente importante, ya que revela y conecta con la leyenda fundacional del reino de Camboya (Kampuchea) la cual está presente en toda la iconografía de la boda tradicional camboyana.

Cuenta la leyenda que un príncipe hindú llamado Kaundiya I se encontraba navegando cuando de los océanos surgió una princesa naga llamada Soma. El príncipe pensando que se trataba de un mounstruo marino cogió su arco y le disparó una flecha. Al darse cuenta de su error, se arrepintió y le prometió que se casaría con ella. Pero el reino de Soma estaba bajo el agua, y necesitaban el consentimiento del Rey naga. Así que la princesa le pidió al príncipe que sujetara un fular mágico que le permitiría respirar bajo el agua. El rey Naga, al conocer la noticia quiso asesinar al príncipe, pero la princesa se hizo pasar por su pretendiente para sortear todos los intentos de acabar con él. Finalmente el rey cedió, y como dote engulló parte del océano para dejar al descubierto la tierra que hoy se conoce como Kampuchea.

Gran parte de las costumbres de la boda jemer se remontan al matrimonio entre Kaudiya I y Soma.

Covid-19 en Camboya, Preguntas y respuestas.

Según el Ministerio de Salud, hay 291 casos registrados, de los cuales 8 permanecen activos y en cuarentena. El primer caso se diagnosticó a finales de enero en la localidad costera de Sihanoukville.

Hasta el momento no se han registrado muertes por Covid-19 en Camboya.

A nivel interno: A principios de mayo, se cerraron los colegios, cines, salas de masaje, karaokes y restaurantes con actividad nocturna. Como recomendación se informa mediante radio, televisión, redes sociales, megafonía, locución telefónica, pantallas gigantes, y anuncios varios, de las medidas preventivas de higiene básica anunciadas por la OMS, junto con el uso de la mascarilla y un número máximo de 10 personas por reunión (contravenir la recomendación no es objeto de penalización). Paralelamente, a mediados de abril se suspendieron los actos del Año Nuevo Camboyano, así como todos los festivales y celebraciones oficiales que implicaran encuentros y/o manifestaciones en masa. Finalmente los actos por el Año Nuevo se han celebrado en agosto, con una duración de 2 semanas, y los festivales de Pchum Ben y del Agua en septiembre y octubre respectivamente. El objetivo fundamental detrás de estas medidas han sido el de activar el consumo interior y compensar en alguna medida las enormes pérdidas en el sector servicios.

Tanto los colegios privados que hayan negociado la reapertura con el gobierno, así como la primaria en la educación pública, han iniciado su actividad en los centros escolares a principios de septiembre, bajo estrictas medidas higiénicas y de distanciamiento. Se espera que a lo largo del mes de noviembre se pase a la Fase 3 y se reinstituya el horario lectivo en todas las etapas de la educación pública observando las medidas de higiene y distanciamiento habituales.

Control de fronteras: Con respecto a las medidas de control fronterizo, en el mes de marzo, Camboya prohibió oficialmente la entrada a los ciudadanos de los siguientes países: Irán, Italia, España, Francia, Alemania y los Estados Unidos.

Aunque el número de países a los que se les prohibía la entrada era limitado, la realidad es que existía un cierre de fronteras de facto, ya que la mayoría de los países, tanto de la región como fuera de ella, han prohibido la entrada y salida de personas, a lo que hay que sumar la reducción significativa del número y la frecuencia de vuelos.

A finales del mes de marzo se levanta la prohibición a los viajeros de los países anteriormente mencionados, pero se exige el cumplimiento de múltiples y costosos requisitos. A estos requerimientos hay que añadir que se ha suspendido el servicio de obtención de visado a la llegada así como el servicio e-visa. En ese sentido sólo se podrá obtener visado de entrada solicitándolo anticipadamente en embajadas y consulados de Camboya en el extranjero.

ÚLTIMA HORA:

Teniendo en cuenta el elevado número de contagiados provenientes de Malasia e Indonesia en el mes de julio, el gobierno ha decidido prohibir la entrada a viajeros provenientes de esos dos destino de forma indefinida. La medida se hace efectiva desde el 1 de agosto de 2020.

Sobre el papel si es posible, sin embargo, salvo caso de extrema necesidad, no es recomendable por las siguientes razones:

Mientras la mayoría de los países han optado por cerrar las fronteras sin más, Camboya ha seguido una vía diplomática de disuadir a los viajeros para que no vengan a no ser que tengan razones de peso. Para ello ha impuesto las siguientes medidas a la llegada:

– El viajero deberá portar un certificado médico oficial traducido y expedido en las 72 horas anteriores a la llegada, donde se especifique que se ha hecho el test del Covid-19 y está libre de él.

– Un seguro de viaje que cubra al menos 50.000 dólares.

– Igualmente al viajero se le llevará a cabo un test de confirmación en un hospital público, y deberá esperar confinado en su hotel al resultado del mismo (24-48 horas).

Si el resultado del test a la llegada diera positivo, o cualquiera de los viajeros que hubiera compartido vuelo diera positivo, todos deberán pasar una cuarentena de 14 días.

A las medidas anterior, a principios de junio se le añaden las siguientes:

– Un depósito de garantía de 3.000 dólares.

– El viajero correrá con todos los gastos derivados de las pruebas, tratamiento y confinamiento. Se entiende que el seguro de viaje cubriría dichos gastos, sin embargo, el pago se hará deduciéndolo del depósito, lo que obliga al cliente a gestionar con el seguro la forma de recuperar las cantidades.

A estos requerimientos hay que añadir que se ha suspendido el servicio de obtención de visado a la llegada así como el servicio e-visa. En ese sentido sólo se podrá obtener visado de entrada solicitándolo anticipadamente en embajadas y consulados de Camboya en el extranjero.

Por otra parte, el número y frecuencia de los vuelos que entran y salen del país es muy bajo. Para destinos de larga distancia, las alternativas vía Korea, Japón o China exigen múltiples escalas, son escasas y muy caras. Además, hay que tener en cuenta las restricciones fronterizas en otros continentes a fin de valorar si es posible alcanzar el destino final o no. Si a esto sumamos que los principales aeropuertos de conexión de la región (Tailandia, Vietnam y Singapur) permanecen con sus fronteras cerradas a cal y canto, nos hace concluir que todo no es más que un simple brindis al sol cara a la galería, pero sin ninguna trascendencia de orden práctico.

ÚLTIMA HORA:

Teniendo en cuenta el elevado número de contagiados provenientes de Malasia e Indonesia en el mes de julio, el gobierno ha decidido prohibir la entrada a viajeros provenientes de esos dos destino de forma indefinida. La medida se hace efectiva desde el 1 de agosto de 2020.

Tailandia ha abierto sus fronteras en agosto pero solo para ciudadanos tailandeses retornados y/o ciudadanos no tailandeses que cumplan una serie de requisitos, tales como: que tengan una relación directa de parentesco con un ciudadano tailandés, que posean un certificado de residencia, estudiantes del sistema educativo formal, miembros de tripulación, diplomáticos, personas con necesidad de tratamiento médico que no sea Covid-19, etc.

Para el resto del mundo se han abierto las fronteras en octubre, pero solo para turistas que soliciten un visado de 3 meses o más. Igualmente dichos turistas deberán llegar al país en vuelos charter o jet privados, ya que no se permite la entrada de vuelos comerciales, así como el cumplimiento de innumerables requisitos y someterse a una cuarentena obligatoria de 14 días a la llegada.

Dependiendo de cómo vaya la experiencia, y la evolución de los acontecimientos en Europa y en el resto del mundo, entendemos que todas estas medidas se irán suavizando y matizando, ya que el turismo es una de las principales fuentes de riqueza e ingresos, para Tailandia en primera instancia y seguido de cerca por Camboya y Vietnam. Además, a la necesidad de recuperación económica hay que añadir la oportunidad de promocionar el sudeste de Asia como un destino seguro y de bajo impacto del Covid-19.

En julio se han abierto las fronteras con corredores seguros dentro de Europa. A día de hoy se han impuesto nuevas restricciones a la medida debido a el rebrote de casos en algunos países, no obstante, la medida sigue vigente en líneas generales. En Europa la segunda ola coincidiendo con la llegada del invierno está siendo muy pronunciada, obligando a muchos países a volver a la cuarentena. Con este panorama no vemos posibilidades reales de que los viajes comiencen a materializarse y a normalizarse antes de mediados del 2021, y dependiendo de los resultados de las campañas de vacunación previstas.