Camboya es un país que esconde aún hoy en día lugares, monumentos y poblaciones poco conocidas, incluso para los propios camboyanos.

Este es nuestro propósito en esta serie de posts, mostraros los lugares menos conocidos y más exclusivos de Camboya, lugares que conoceréis sin duda si formáis parte de alguno de nuestros tours en grupo. Hoy le toca el turno a la ciudadela de Banteay Chhmar, un lugar  con una historia y ubicación únicas, construido por orden uno de los personajes más atractivos de la historia de Camboya: el rey Jayavarman VII.

¿Por qué visitamos el templo de Banteay Chhmar?

  1. Porque el complejo de templos de Banteay Chhmar es uno de los tesoros nacionales de Camboya. Data de uno de los periodos del Imperio de Angkor más interesantes y prolíficos. Hay innumerables imágenes budistas y bajorrelieves sorprendentes de la vida en la era angkoriana que representan su importancia como complejo de templos.
  2. Además, es uno de los complejos de templos más importantes y menos comprendidos de todo el inmenso patrimonio arqueológico de Camboya. El complejo del templo, su foso, baray (embalse) y el entorno virgen que lo rodea, comprenden un sitio arqueológico único y un vínculo vital con el patrimonio cultural de Camboya.
  3. Por estas razones, ahora es una de las principales prioridades de Camboya para que el lugar sea reconocido definitivamente como Patrimonio Mundial de la Unesco. Su lejanía de Angkor Wat y del Parque Arqueológico de Angkor explica en parte la fata de documentación y estudio del complejo de templos de Banteay Chhmar, y es ese aura de misterio lo que lo hace tan atractivo para el visitante

Durante 800 años, la ciudadela ha permanecido olvidada en la espesura de la selva. Desafortunadamente, ese hecho la ha dejado expuesta al saqueo continuo, especialmente intenso en el último tercio del siglo pasado

Datos y curiosidades del conjunto de templos de Banteay Chhmar

Grabado en piedra del Buda de los 32 brazos, en una de las paredes de Banteay Chhmar.

Banteay Chhmar es el cuarto templo más grande de todos los que se conocen en Camboya. Por delante de él se encuentran Preah Khan (en Kampong Svay), Angkor Thom y Angkor Wat, el templo más grande conocido.

Hay nueve templos satélites como parte del complejo de Banteay Chhmar, aunque solo un par de ellos conservan estructuras interesantes en pie. Hay que destacar Banteay Torp, otro templo intrigante que vale la pena ver y que se encuentra a tan solo 12 kilómetros del templo principal.

Aunque no existe un nombre registrado o escrito para el templo, los eruditos generalmente creen que el nombre Banteay Chhmar probablemente significa «La pequeña ciudadela» o «Fortaleza estrecha» (una palabra jemer posiblemente: chhmarl o chmarl significa pequeño o estrecho).

En algún momento, probablemente a través de la transformación oral, el nombre se convirtió en chhmar (gato). Por lo tanto, hoy en día, el templo se llama comúnmente la «Ciudadela del Gato». Estas referencias y la transformación oral no se entienden muy claramente y necesitan más documentación e investigación.

La importancia de la figura de  Jayavarman VII para Banteay Chhmar

Busto del rey Jayavarman-VII, Camboya

La figura del rey Jayavarman VII es de una importancia capital en la historia de Camboya. Existen todo tipo de esculturas, bustos, grabados y retratos de su figura, indicativo del gran respeto y admiración que sigue despertando hoy en día entre los camboyanos.

Para comenzar a atisbar el enorme significado y la tremenda complejidad y riqueza artística e  historiográfica encerrada en los dominios de la ciudadela y sus templos satélites, es fundamental acercarse a la figura de su promotor y constructor, el gran rey Jayavarman VII, posiblemente el personaje más relevante de la historia de Camboya.

La historia de la vida de Jayavarman VII es una rareza, que bien podría inspirar el guión de una superproducción de Neflix o el argumento de un best seller. De hecho, Hollywood ya ha puesto los ojos sobre la vida y obras de este devoto y carismático personaje:

Hablamos de un temido guerrero que expandió los límites del Imperio de Angkor hasta sus últimas fronteras, a lo largo de 1000 km2 en Vietnam, Tailandia, Laos y Camboya.

Hablamos de unos de los constructores más geniales y prolíferos del Imperio, y el promotor de templos tan importantes como: La ciudadela de Angkor Thom (con el templo de Baphuon y  Bayon como mayores exponentes), el templo de Ta Prohm, Preah Khan, Banteay Kdei, Sra Srang, Preah Palilay y la ciudadela de Banteay Chhmar, entre otros.

Hablamos de un fiel devoto responsable de haber instaurado definitivamente el Budismo (originariamente Mahayana) como religión del estado, después de 400 años de dominio de la cosmovisión y la iconografía hinduista. Si bien es cierto que con anterioridad había habido otro rey que asumió el budismo como religión oficial, lo cierto es que sin la intervención de Jayavarman VII, no habría pasado de ser un episodio efímero y anecdótico en la historia de Camboya.

Hablamos de un rey compasivo, el cual construyó 121 casas de descanso «casas con fuego», apostadas cada 15 kilómetros a lo largo de los principales caminos y calzadas del Imperio, así como de 102 hospitales para atender las necesidades de sus súbditos.

Hablamos de un personaje que vivió cerca de 100 años, y que consiguió realizar todo lo anteriormente mencionado tras su coronación, la cual tuvo lugar a los ¡¡61 años!!.

Principales características del conjunto de templos de Banteay Chhmar

La ciudadela de Banteay Chhmar y sus nueve templos satélites, fue construida a finales del siglo XII por Jayavarman VII en honor a su hijo el príncipe Suryakumara (Srindrakumara) muerto en batalla junto a los cuatro compañeros de armas que lo defendieron con su vida durante una campaña contra el reino enemigo de Champa. Sus cuatro estatuas, junto con la del príncipe, fueron colocadas en la capilla central del conjunto.

Banteay Chhmar es un caso especial, ya que tiene el tamaño y el refinamiento arquitectónico de un importante templo metropolitano de Angkor, pero, sin embargo, se construyó a una distancia considerable de la capital. ¿Por qué?, algunos piensan que su ubicación, a 170 km al noroeste en una región remota que se ha descrito como «el lugar más desolado de Camboya» y fuera de las rutas más importantes, obedeció a factores estratégicos con el fin de contener las posibles amenazas que pudieran surgir desde el oeste.  Sin embargo, esta suposición no encaja demasiado con la ubicación de los limites fronterizos del Imperio en aquella época. Otra conjetura apunta a que la ubicación del templo responde al lugar exacto dónde su hijo cayó en batalla.

Guiado por su devoción al budismo Mahayana, Jayavarman VII, al igual que hizo con muchos otros templos contemporáneos, construyó Banteay Chhmar introduciendo algunos elementos arquitectónicos novedosos, tales como las torres con cuatro rostros gigantes, (que a la postre definiría el Estilo Bayon ), y las imágenes de Buda en manifestación trinitaria.

Un «documento en piedra» para entender la evolución del estilo Bayon

Poco después de la muerte de Jayavarman VII, hubo un breve resurgimiento del Shaivismo (secta hinduista que adora a Shiva como dios supremo), el cual borró o sobreescribió muchas manifestaciones budistas del inmenso legado del Gran Rey presentes en la mayoría de los templos de Angkor contemporáneos.

Banteay Chhmar se salvó de la reacción iconoclástica debido a su ubicación remota, y al supuesto olvido por parte de los reyes que siguieron,. Además, tampoco hay evidencias de que Banteay Chhmar hubiera sido reutilizado por el budismo Teravada posterior. Todo ello lo convierten en un documento en piedra y una referencia única y muy valiosa para entender la evolución del Estilo Bayon en la arquitectura angkoriana, así como los detalles del reinado de Jayavarman VII.

Tras la muerte de Jayavarman VII, la historia de este lugar está llena de interrogantes, fragmentada y sujeta a hipótesis que intentan construir el misterioso puzzle. Sabemos que el lugar cayó en el olvido y la selva tropical lo fue engullendo y colonizando poco a poco durante 800 años. Sin embargo los detalles del cuándo, el por qué y el cómo, siguen estando bajo estudio, y teniendo en cuenta las pocas evidencias documentales existentes, es muy probable que todo quede finalmente en una enorme conjetura.

Banteay Chhmar durante la guerra civil camboyana

A pesar de su remota ubicación, este lugar también se vio afectado por el caos de la guerra civil de Camboya en la década de 1970. Durante el mandato de los Khemeres Rojos, Banteay Chhmar fue víctima de un saqueo sistemático de bajorrelieves y estatuas, el cual continuó hasta bien entrada la década de los 90. El robo más sonado ocurrió en 1999, cuando saqueadores equipados con camiones plataforma y martillos neumáticos, desmantelaron dos grandes secciones de la pared de la galería occidental, incluyendo 4 de los 8 hermosos bajorrelieves de Avalokiteśvaras (el Bodhisatva de la compasión) con 32 brazos. Dos de los paneles se devolvieron posteriormente a Camboya, pero el resto sigue en paradero desconocido.

Por si esto fuera poco Banteay Chhmar fue uno de los últimos bastiones de los Khmeres Rojos, los cuales sembraron la zona con minas antipersonas. Éste hecho, paradójicamente mantuvo el templo protegido frente al expolio hasta la limpieza de estos artefactos en el 2007, entonces Banteay Chhmar quedó más expuesto y vulnerable que nunca a la depredación humana.

Debido a este hecho y sobre todo a su importancia arquitectónica, Banteay Chhmar se encuentra en la «Lista provisional» del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La ciudadela de Banteay Chhmar es de visita obligada para entender la evolución del estilo Bayon a lo largo de la historia de Camboya. La ubicación y las condiciones y hechos históricos que han rodeado a este templo, le han permitido mantener su estilo intacto durante siglos.

La visita a la ciudadela de Banteay Chhmar

Horario:  De 05:00 a 18:00 horas
Entrada: 5 USD

Banteay Chhmar está ubicado en el actual distrito de Thmar Puok, a lo largo de la Carretera Nacional No 69A, y a unos 30 kilómetros de la frontera oriental de las Montañas Dangrek (frontera natural que separa Tailandia y Camboya).

Su ubicación esconde una gran incógnita, ya que se sitúa en medio de ninguna parte, equidistante de las principales rutas y carreteras construidas durante el periodo imperial.

El conjunto de Banteay Chhmar y sus templos satélites, fue construido sobre un área de unos 12 kilómetros cuadrados y en su centro se encuentra el templo principal, que mide 750 x 700 metros. El conjunto está rodeado por un foso de 60 metros de ancho, siguiendo un estilo y diseño arquitectónico similar al de otros complejos de templos Khmer.

Sin embargo, existen muchos elementos arquitectónicos budistas propios del Estilo Bayon; las torres de cuatro caras, y de las imágenes, grabados y esculturas de buda, la gramática básica del templo sigue inspirándose en la cosmovisión y la mitología hindú, con un foso ancho que representa el mar primordial, un muro exterior que protege el recinto que imita las montañas que rodean el mundo, y un santuario central con varias torres que simbolizan el Monte Meru, el hogar de los dioses.

El conjunto posee además un gran baray (laguna artificial), que cubre un área de 1400 x 500 metros, con un mebon (isla con templo) situada en el centro del mismo.

Los fosos y los barays formaban parte del sistema hidrico de soporte vital del imperio, almacenando agua para el consumo, regar los campos y para garantizar suministro de peces. En Banteay Chhmar, la gestión del agua tuvo que haber sido incluso más crítica que en otras partes del imperio, debido a la ausencia de ríos y masas de agua cercanas, y en una región donde incluso en la estación húmeda, los campos y los bosques pueden estar en situación de sequía durante semanas.

Originariamente Banteay Chhmar tenía muchos otros elementos arquitectónicos visibles en muchos otros templos de Angkor, tales como: galerías, salas de bailarines, casas con fuego, gopuras, bibliotecas, santuarios, etc.

Sin embargo, sin ningún tipo de mantenimiento durante 800 años, y los saqueos continuados, produjo que este complejo budista se convirtiera en un colosal caos de piedras y vegetación.

Hoy en día, y a la espera de que, más allá de trabajos puntuales de rehabilitación, un concienzudo y ambicioso proyecto de restauración tenga lugar, tendremos que aprender a admirar el conjunto desde las partes que siguen en pie, algunas de ellas realmente asombrosas, tales como:

  • El enorme bajorrelieve del tercer recinto que abarca 538 metros en uno o dos registros (partes). En comparación, la galería exterior del famoso templo de Bayon cubre solo 315 metros en tres registros (partes).
  • Los 2 famosos paneles de Lokeshvara (figuras humanas con 32 y 22 brazos respectivamente que representan al Buda Compasivo – una de las manifestaciones trinitarias presentes en el lugar). Originalmente se piensa que habían 8 de estos paneles, pero desgraciadamente muchos de ellos fueron robados, destruidos o se encuentran en museos.
  • El santuario central con 3 de las 4 torres originales en pie en asombrosa convivencia con árboles centenarios. Este santuario tenía la peculiaridad de que sus torres estaban conectadas entre sí, característica muy poco frecuente o inexistente en el resto de construcciones que se emprendieron durante la Era Angkoriana. Puestos a hipotetizar, esa conexión entre las torres bien pudiera significar la lealtad y devoción de los cuatro compañeros de armas que defendieron al hijo del rey con su vida, y cuyas estatuas, que en su tiempo se apostaban en los cuatro puntos cardinales del interior del santuario, seguían protegiendo incluso más allá de la muerte, a la figura del hijo colocada en el centro.
  • Complejo Occidental con estructuras en pie tales como torres con caras y galerías.
  • El techo del santuario del templo de Banteay Torp (a unos 11 kilómetros del complejo), conserva milagrosamente partes del techo de madera original (con más de 800 años de antigüedad).
  • Algunos templos satélites merecen la pena ser visitados, tales como:
  • Templos de Ta Naem (El abuelo/viejo Naem) y Ta Prohm (El abuelo/viejo Brahma), con el mismo nombre que el famoso “templo de la jungla” popularizado por Angelina Jolie, con torres rostros gigantes distintiva del estilo Bayon en diferente estado de conservación.
  • Templo de Samnang Ta Sok (el afortunado abuelo/viejo Sok), también con una torre con caras y en medio de una densa vegetación, lo que le sumerge en una atmósfera de misterio.

Los itinerarios de todos los viajes en grupo de Sedatours, se han realizado y actualizado para mostrar al viajero los lugares de Camboya más interesantes y menos concurridos. Es evidente que hay muchos lugares, como los Templos de Angkor o Siemp Reap, que siempre reciben una cantidad de visitantes mayor. En estos casos, nos preocupamos por visistar estos lugares en los horarios menos concurridos, así como en mostrar el Angkor oculto, el más lejano, más allá del corazón de Angkor, donde existen templos y lugares de una magnífica belleza.

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